Citas de “Elogio de la madrastra”,

Autor: Mario Vargas Llosa

“-La felicidad existe-, se repitió, como todas las noches. Sí, pero a condición de buscarla donde ella era posible. En el cuerpo propio y en el de la amada, por ejemplo; a solas y en el baño; por horas o minutos y sobre una cama compartida con el ser tan deseado. Por que la felicidad era temporal, individual, excepcionalmente dual, rarísima vez tripartita, y nunca colectiva, municipal. Ella estaba escondida, perla  en su concha marina, en ciertos ritos o quehaceres ceremoniosos que ofrecían  al humano ráfagas y espejismos de perfección. Había que contentarse con esas mijagas para no vivir ansioso y desesperado, manoteando lo imposible.”

.

“La veo y es como si, quieto en el suelo, me volviera pájaro y echara a volar.”

.

“Es verdad, todo trabajo hecho con eficacia y convicción muda en placer”

.

“La ciencia no acierta en todos los casos, por desgracia”

.

“Quien espera no desespera, se prepara para gozar con más discernimiento y saber”

.

“La fantasía corroe la vida, gracias a Dios”

.

“Cuanto has cambiado, Lucrecia. Ahora no solo te quiero con toda mi alma. También te  admiro. Estoy seguro que todavía aprenderé mucho de ti.”

.

“Al principio, no me verás ni entenderás pero tienes que tener paciencia y mirar. Con perseveracia y sin prejuicios, con libertad y con deseo, mirar. Con la fantasía desplegada y el sexo predispuesto – de prefencia, en ristre- mirar.”

.

“Esa soy yo, esclavo y amo, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo.”

.

“Amar lo imposible tiene un precio que tarde o temprano se paga”

.

“Deborah me dijo aquella vez: – Tú careces de aspiraciones, Maria.- Tal vez sea cierto. Que voy a hacer si así nací: Me gusta la vida y el mundo me parece bello tal como es. Por eso dirán que soy simple. Sin duda lo soy, pues siempre he evitado las complicaciones. Pero algunos anhelos sí tengo. Me gustaría que mi cabrita no se muriera nunca, por ejemplo. Cuando me lame la mano pienso que un día se morirá y entonces se me empuña el corazón. No es bueno sufrir. Me gustaría, también, que nadie sufra.”